Un día después de que los Red Sox completaron un colapso sin precedentes en septiembre, Epstein dijo el jueves a los reporteros en un sombrío y casi desierto Fenway Park que la organización entera comparte la culpa por estropear una ventaja de nueve partidos en 25 días y prometió su completo esfuerzo por saber qué salió mal.
"En conclusión, fracasamos. Y tanto dueños como aficionados merecen algo mejor y tenemos que resolverlo", dijo Epstein. "Vamos a mirarnos al espejo y ver si somos quienes debemos arreglarlo".